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16-feb.-2022 miércoles de la 6. ª semana del Tiempo Ordinario

Te damos gracias, Señor, porque nos disponemos a vivir este encuentro amoroso con tu amor y misericordia pidiéndote que afiancemos n

Te damos gracias, Señor, porque nos disponemos a vivir este encuentro amoroso con tu amor y misericordia pidiéndote que afiancemos nuestra fe y nuestra esperanza para que, perseverando en oración, seamos testigos de tu amor y caminemos en servicio y disponibilidad en bien de todos nuestros hermanos con los que compartiremos este día. Elevamos confiadamente nuestra oración.

Señor, tú eres fuente de salud y vida. Ojalá cada uno de nosotros pudiera también decir con el ciego del evangelio: Que vea de nuevo, Señor, porque estamos ciegos al amor que tú nos muestras en la gente que nos rodea. Que veamos de nuevo, porque estamos ciegos a tu esplendor y belleza que tú nos revelas en nuestros hermanos y en los acontecimientos de nuestro diario vivir. Abre nuestros ojos a tu bondad y misericordia. Ayúdanos a mirar los ojos de los niños que se abren a la vida, los ojos llenos de esperanza que se abren al futuro que tú nos prometes, los ojos desalentados de los que se rinden ante los problemas de la vida.

Danos la luz que ilumina nuestras vidas e ilumina nuestros ojos con fe clara y profunda. Permítenos tener en cuenta, las palabras de Santiago en su carta de hoy: “Sean todos prontos para escuchar, lentos para hablar y lentos para la ira”. A ti nos acogemos, en ti confiamos y en ti esperamos. Amén.

Un muy iluminado y claro miércoles en el que podamos ver a nuestros hermanos necesitados y desesperanzados y les trasmitamos todo lo que llevamos en el corazón. Pensemos en este día en qué clase de ceguera nos encontramos: ceguera obsesiva, ceguera sentimental, ceguera moral, ceguera espiritual.

Los abrazo y los bendigo.

 

ORACIÓN

Señor, vuelve a iniciar otro día, un día más de luchas, de amores y desamores, pues de eso está llena la vida. Por eso te pido, Señor, que en este día miércoles me sigas dirigiendo por el camino correcto. Que mis pasos no sean en falso y que no camine en senderos pedregosos y con espinas. Ayúdanos a comprender que nuestros deseos son tus deseos y que no nos desampararás. En este día danos la fortaleza necesaria para que podamos hacer tu voluntad y la del Padre Celestial, caminando con firmeza y viendo con claridad espiritual. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.