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16-ene.-2022 domingo de la 2. ª semana del Tiempo Ordinario

“Haced lo que Él os diga”

Bendiciones vividas y compartidas nos regala, Señor, al inicio de este nuevo día, un domingo dedicado a tu amor a tu presencia en medio de nosotros, pero ante todo para que sepamos agradecerte todo lo que durante esta semana recibimos de tu parte. Hoy nos regalas una lección de amor en tu palabra; nuestros ojos y nuestros oídos contemplan la alegría del encuentro, como lo describe Isaías el marido se regocija con su esposa. Gracias, Señor, por los dones y carismas que hemos recibido de tu parte porque ellos nos ayudan a que nosotros en ningún momento creamos que son para nuestro propio bien son para el servicio de nuestros hermanos especialmente los más necesitados cuando hemos recibido de tu parte los dones de la sabiduría de la inteligencia el don de saber interpretar la palabra.

Gracias, Señor, por darnos la oportunidad de comprender esta misma palabra para ponerla al servicio de los demás, como lo hizo María en las bodas de Caná. Qué lección de solidaridad y de fraternidad encontramos hoy en nuestra santísima madre cuando ella mira la preocupación de los novios y saben que, recurriendo a ti tú lo puedes solucionar todo. Bastó que recibieras estas palabras de María: “no tienen vino” y sin embargo en una poca oposición tuya tú haces lo que ella ha querido, has ayudado en la alegría y la felicidad a estos novios que habían caído en la tristeza y la angustia porque se había acabado el vino. ¿Señor, cuántas veces dejamos agotar el vino de la fe, de la esperanza y de la caridad? no permitas que en ningún momento se acaben y, por el contrario, que lo podamos tener en abundancia. Regálanos en este día el don de la sabiduría para comprender las palabras de La Madre Celestial: “Haced lo que Él os diga”. Señor, danos ojos capaces de ver los milagros que todavía hoy haces en la vida de nuestros hermanos; haznos testigos de tu amor por nosotros y haznos ante todo imitadores tuyos en tu bondad, tu misericordia y tu solidaridad. Ayúdanos a pensar en los carismas que hemos recibido gratuitamente de tu parte y que hoy los podamos distribuir entre nuestros hermanos. Bendícenos, guárdanos, protégenos en tu bondad y misericordia.

Un muy feliz y santificado domingo.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.