Al bendecir tu nombre, te damos gracias en este día, porque hacemos realidad el lema: “Bendices y multiplicas la generosidad del que da desde el corazón”. Hoy quisiéramos sembrar con generosidad y con alegría sabiendo que la semilla procede de Ti, que eres generoso y repartes a manos llenas. Hoy queremos ser generosos para entregar nuestros corazones, para sembrar ilusiones y cosechar frutos de esperanza, de generosidad y de bondad. "Seremos ricos en todo, para ser generosos en todo". Aleja de nosotros todo síntoma de tacañería y mezquindad. Que sembremos en los corazones de nuestros hermanos semillas de fraternidad y solidaridad, para cosechar en abundancia: unidad, sencillez y humildad, pero ante todo frutos de esperanza y optimismo.
Nuestro camino de este día sea repartir nuestro servicio humilde y sencillo sin esperar ninguna recompensa. Nuestro ayuno sea abstenernos de egoísmos, pensamientos y palabras ofensivas y nuestra oración sea de agradecimiento por todo lo que nos concedes y nos concederás. Feliz, ilusionado y productivo miércoles, bendecidos por el amor de Dios, bajo la protección de Nuestra Madre la Virgencita.
Reflexión Papa Francisco
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Jesús nos ha dejado una enseñanza insustituible... nos pide que no demos limosna para ser elogiados o admirados por los hombres por nuestra generosidad. "Que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha" (Cfr. Mt 6,3). No es la apariencia lo que cuenta, sino la capacidad de detenerse para mirar a la cara a la persona que pide ayuda. Cada uno de nosotros puede preguntarse: "¿Soy capaz de pararme y mirar a la cara, mirar a los ojos, a la persona que me está pidiendo ayuda? ¿Soy capaz?"... No debemos identificar la limosna con la simple moneda ofrecida deprisa, sin mirar a la persona y sin detenerse para hablar y entender qué necesita realmente.
