Hoy nos hemos levantado en tu nombre, Señor, y comenzamos a vivir la experiencia de servirte y glorificarte en nuestros hermanos. En este martes recordamos las palabras de san Juan de la Cruz: "Para volver a encontrar la luz de Cristo más allá de nuestras oscuridades, hay que tomar el camino del corazón". Señor, queremos iniciar este camino de fe y esperanza, buscando la verdadera luz y haciendo que todo lo que en este día se realice nos dé ocasión de manifestar nuestra entrega total a tu amor. Enséñanos la senda de tus caminos, para que sigamos en la verdad. Que nuestros ojos contemplen las maravillas de la creación y nuestras manos sean instrumentos laboriosos para seguir haciendo crecer la creación que nos has regalado.
Gracias por darnos la oportunidad de amar y servir como Tú lo has hecho. Perdónanos las ocasiones en que te damos un “sí” y practicamos un “no”. Tú siempre nos das siempre una nueva oportunidad, en tanto, nosotros decimos “no hay nada que hacer”. Pero tú siempre has creído en nosotros. Ayúdanos a cumplir tu voluntad superando los momentos oscuros de rebeldía y de desánimo. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos y pedimos tu santa Bendición. Amén.
En este día tomemos el camino del corazón. Un muy afirmativo y feliz martes, haciendo la voluntad celestial.
