Un esplendoroso amanecer el que nos regalas en este día y que llena nuestros corazones de buenos sentimientos, de ánimo y de optimismo para emprender nuestra jornada. Permítenos que nuestro día sea especial porque contaremos con tu presencia y Tu guiarás nuestros pasos.
Hoy en tu palabra nos invitas a mirar dentro de nosotros mismos, las actitudes de nuestros corazones. Tú tocaste a los muertos y a los leprosos impuros para resucitarlos y curarlos. Te pedimos que nosotros no tengamos miedo de ensuciar nuestras manos por ayudar a la gente, sino de manchar nuestro corazón con el pecado, nuestras lenguas con la mentira, de difamar el buen nombre de nuestros hermanos, de pelearnos con ellos, herirlos y ofenderlos. Tú miras dentro de nuestro corazón y nos invitas ahora a sentarnos a tu mesa y a adorarte en espíritu y en verdad. No permitas que haya en nosotros presunción, o pura exhibición externa. Haznos honestos contigo y con nosotros mismos y que tu palabra tenga eco en nosotros ayudándonos a comprender que no nos salvamos a nosotros mismos por nuestras prácticas religiosas, sino que todo es don tuyo y todo te lo debemos a ti. Acepta nuestra acción de gracias y nuestro amor ya que todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido de ti. Nuestra entrega y disposición sean de tu agrado, no fijándonos en los demás sino haciendo lo que te agrada a Ti. Que ojalá Tú aprecies y ames lo que ves en cada uno de nosotros. Guárdanos y protégenos en tu amor y permite que todo lo realizado y lo dicho, sea para glorificarte. Permite que iniciemos nuestro día con mucha fe y optimismo, contando con tu bendición.
Nuestra Madre de la ternura y la bondad nos proteja y auxilie. Amén.
Bendecido martes.
PALABRA DEL PAPA
La libertad es un tesoro que se aprecia realmente solo cuando se pierde. Para muchos de nosotros, acostumbrados a vivir en la libertad, a menudo aparece más como un derecho adquirido que como un don y una herencia para custodiar. ¡Cuántos malentendidos en torno al tema de la libertad, y cuántas visiones diferentes se han enfrentado a lo largo de los siglos! En el caso de los gálatas, el apóstol no podía soportar que esos cristianos, después de haber conocido y acogido la verdad de Cristo, se dejaran atraer por propuestas engañosas, pasando de la libertad a la esclavitud: de la presencia liberadora de Jesús a la esclavitud del pecado, del legalismo, etc. También hoy el legalismo es un problema nuestro, de muchos cristianos que se refugian en el legalismo, en la casuística. Pablo invita a los cristianos a permanecer firmes en la libertad que han recibido con el bautismo, sin dejarse poner de nuevo bajo «el yugo de la esclavitud» (Gal 5,1). Él es justamente celoso con la libertad. (…) Una predicación que impidiera la libertad en Cristo nunca sería evangélica: tal vez sería pelagiana o jansenista o algo así, pero no evangélica. Nunca se puede forzar en el nombre de Jesús, no se puede hacer a nadie esclavo en nombre de Jesús que nos hace libres. La libertad es un don que se nos ha dado en el bautismo. (Francisco - Audiencia general, 6 de octubre de 2021)
