Pasar al contenido principal

Oración al Santo Ángel de nuestra guarda

Oración al Santo Ángel de nuestra guarda

Oh Ángel Santo de mi guarda, 

a cuya custodia y protección con admirable providencia

 me encomendó el Altísimo desde el primer instante de mi vida: 

yo te doy gracias, Santo Ángel mío,

 por el cuidado que has tenido de mí, 

por la compañía que me has hecho 

y por haberme librado de los peligros de alma y cuerpo; 

por tanto, a ti me encomiendo de nuevo, oh glorioso protector mío: 

defiéndeme de mis enemigos visibles e invisibles, 

y ayúdame con tus santas inspiraciones, 

para que siendo fiel a ellas, logre gozar de tu compañía

 en la patria celestial. Amén.

(Padrenuestro)

Compilado por: José Gálvez Krüger
Director de la Revista de Humanidades
“Studia Limensia”

Fuente
Vatican News