“Cuando dos se escuchan, Dios habita”: una jornada que marcó a nuestros diáconos y sus esposas

El pasado 11 de julio de 2026, la Vicaría Episcopal Territorial Padre Misericordioso realizó un encuentro espiritual para los matrimonios diaconales que reunió a 13 diáconos permanentes junto con sus esposas, en una jornada marcada por la oración, la reflexión y la renovación del compromiso matrimonial y ministerial.
"Dialogar, perdonar y permanecer en el amor de Cristo" fue la consigna que iluminó el encuentro. La actividad inició con un momento de oración dirigido por el diácono Franklin Heredia, quien invitó a los participantes a profundizar en el significado de la unidad matrimonial a partir de los textos de Génesis 2,24 y Efesios 4,2-3, resaltando el llamado a vivir la comunión y la unidad en el Espíritu.
Posteriormente, Monseñor Rafael de Brigard, Vicario Territorial, exhortó a las parejas a vencer el silencio que muchas veces distancia los corazones y a abrirse a una comunicación sincera, respetuosa y llena de esperanza. A la luz de la Palabra de Dios, especialmente en los pasajes de Lucas 19, 37-40 ("Si estos callan, gritarán las piedras"), Lucas 18, 35-43 (la curación del ciego de Jericó) y Mateo 27, 45-50 ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"), recordó que toda persona necesita expresar lo que vive y siente, pues incluso el silencio comunica. También Monseñor Rafael, resaltó la escucha con atención, el diálogo y el acompañamiento mutuo como elementos fundamentales para fortalecer la vida matrimonial y familiar. Las reflexiones suscitaron una amplia participación de los asistentes, quienes compartieron experiencias y aprendizajes surgidos de su vida de pareja y de su servicio eclesial.
Al concluir la jornada de la mañana, Monseñor dejó una pregunta que invitó a la reflexión personal y comunitaria: "Si las palabras de Jesús son claras, ¿también lo son las nuestras?"
Durante la tarde, la animación estuvo a cargo de Jorge Enrique Galindo Neira, animador vicarial de evangelización de la Vicaría Padre Misericordioso, quien condujo a las parejas a un encuentro consigo mismas y con su historia de amor, a través de ejercicios permitieron a las parejas prepararse espiritualmente para la renovación de sus compromisos matrimoniales.
La jornada culminó con la celebración de la Sagrada Eucaristía, presidida por el Padre Néstor Peña, delegado arquidiocesano para la formación del Diaconado Permanente. El celebrante invitó a los esposos a permanecer en el amor de Cristo, redescubriendo el primer amor que los unió y fortaleciendo el perdón, la tolerancia y el diálogo como pilares de su vida familiar y ministerial. Asimismo, recordó la riqueza de la doble sacramentalidad que viven los diáconos permanentes: el sacramento del Matrimonio y el sacramento del Orden, dos vocaciones que se iluminan y enriquecen mutuamente en el servicio a la Iglesia.
Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue la renovación de las promesas matrimoniales, en la que cada pareja reafirmó, ante Dios y la comunidad, su compromiso de permanecer unida en el amor, caminando hacia un mismo horizonte con la certeza de que, aunque son dos personas, en Cristo forman una sola carne y una sola misión.
Los participantes destacaron el valor de estos espacios de encuentro, que fortalecen la vida familiar y el ministerio diaconal, al tiempo que favorecen la construcción de vínculos eclesiales más cercanos, participativos y testimoniales.
Con este retiro espiritual, la Vicaría Padre Misericordioso continúa fortaleciendo la vida espiritual y familiar de los diáconos permanentes y sus esposas, convencida de que matrimonios sólidos, cimentados en el diálogo, el perdón y el amor de Cristo, son un testimonio vivo del Evangelio y una valiosa riqueza para la Iglesia.
