Ante la cercanía de los comicios presidenciales, la Conferencia Episcopal de Colombia ofrece un conjunto de orientaciones éticas, sociales y pastorales para guiar la reflexión de los fieles a la hora de votar

Mediante esta comunicación dirigida a la nación, los obispos exhortan a dejar atrás los fanatismos, la idea de "líderes mesiánicos" y la fuerte división política, subrayando que el sufragio debe basarse en el bien común, el respeto a la dignidad humana y la construcción de la paz.
"El cristiano no vota por figuras redentoras, sino por propuestas que promuevan la dignidad de la persona, la justicia social y la protección de la casa común", afirman los prelados, quienes también enfatizan que "votar no es únicamente un derecho ciudadano, sino una obligación moral para quien busca el Bien Común".
Como contribución concreta al actual panorama electoral, la Iglesia colombiana propone cuatro ejes de discernimiento para evaluar tanto los proyectos como los liderazgos que buscan gobernar el país:
- Protección de la vida y la paz: analizar qué candidaturas aseguran la salvaguarda de la población, en particular de los líderes sociales y ambientales, así como el cumplimiento efectivo de los acuerdos con los firmantes de la paz.
- Justicia social: examinar quiénes presentan estrategias claras para cerrar las profundas brechas de desigualdad en las zonas rurales y urbanas.
- Ética y transparencia: dar prioridad a liderazgos con integridad moral demostrada, recordando que "la corrupción es una gangrena que despoja a los pobres de su sustento".
- Rechazo a la confrontación y a los discursos de odio: no tomar decisiones electorales basadas en el odio, el temor o la retaliación, pues —advierten los obispos— la polarización "representa el discurso de la fractura que impide la amistad social".
En su mensaje, el Episcopado colombiano reitera que la actividad política conserva su verdadero significado solo cuando se orienta al servicio del prójimo. "La política adquiere nobleza cuando es servicio; pierde su auténtico sentido cuando busca el poder para perpetuar la exclusión y los intereses particulares", indican los obispos.
Finalmente, los prelados invitan a todos los colombianos a fortalecer la oración por la patria y a vivir la próxima Solemnidad de Pentecostés pidiendo de manera especial por la paz, la reconciliación y la claridad de conciencia de quienes votarán.
Como comunidad parroquial de los Santos Timoteo y Tito, hacemos eco de este llamado de nuestros pastores y lo acogemos con profundo compromiso. Inspirados por el testimonio de nuestros patronos, quienes fueron fieles discípulos y constructores de las primeras comunidades cristianas, invitamos a cada fiel a vivir este proceso electoral como un auténtico acto de fe. No se trata solo de elegir gobernantes, sino de ser testigos del amor de Cristo en la vida pública, iluminando con el Evangelio las realidades de nuestra nación. Que el discernimiento nos lleve a rechazar toda cultura de muerte y corrupción, y a apostar valientemente por la defensa de la vida, la verdad y la dignidad de cada colombiano, bajo la guía del Espíritu Santo.
