La Santa Vigilia comenzó con unas hermosas palabras de bienvenida del párroco, monseñor Jorge Alberto Ayala López, saludo habitual basado en la importancia de profundizar en la Palabra de Dios como centro de vida espiritual de todos los bautizados.
Posteriormente el canto inicial e invocación al Espíritu Santo, pasos obligatorios para escuchar el texto bíblico de Ezequiel 3:1-11, lectura sagrada que por medio de la Lectio Divina fue interpretada de diferentes maneras por los asistentes y retroalimentada en grupos para dar respuesta a una pregunta ¿Qué nos dice la Palabra?, cuya solución sirvió para llegar a compromisos puntuales de vivir con plenitud el mensaje meditado.
Un momento especial de la noche, fue la repartición de diferentes paquetes que contenían trozos del rompe-tráfico o logo oficial de las bodas de plata de la parroquia Dei Verbum, entre los grupos conformados para que a manera de pequeñas hojas sirvieran para escribir los diferentes compromisos con Dios y la parroquia que cada asistente prometía cumplir de forma asertiva; dichos trozos de papel fueron armados como rompecabezas en comunión de grupo para lograr el objetivo final : completar el rompe-tráfico que fue expuesto en el presbiterio.
Al Finalizar el encuentro se expuso el Santísimo Sacramento para ser alabado y adorado, instante solemne y emotivo de la jornada.


