Pasar al contenido principal

Meditación26 de mayo-Domingo 6° de pascua

https://arquimedia.s3.amazonaws.com/280/evangelio-dominical/imagen-meditacionjpeg.jpeg

“… El Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre…”   ( Juan 14, 23-29 )

 

”El Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho”. Esta es la promesa de Jesús.

Del Santo Espíritu no habría que hablar mucho. Es mejor desearlo, esperarlo en oración anhelante, invocarlo y dejarnos penetrar, reanimar y conducir por El.

¡Ven Espíritu Santo! Sin Ti, nuestra lucha por la vida termina sembrando muerte, nuestros esfuerzos por encontrar felicidad acaban en egoísmo amargo e insatisfecho.

¡Ven Espíritu Santo! Sin Ti, nuestro progreso no nos conduce hacia una vida más digna, noble y gozosa. Sin Ti, no habrá nunca un pueblo unido sino un pueblo constantemente vencido por divisiones, rupturas y enfrentamientos.

Sin Ti, seguiremos dividiendo y separándolo todo: Norte y Sur, mundo occidental y mundo oriental, primer mundo y tercer mundo, izquierdas y derechas, creyentes y ateos, varones y mujeres...

Recuérdanos que todos venimos de las entrañas de un mismo Padre y todos estamos llamados a la comunión gozosa y feliz en Él.

Renueva nuestro amor al mundo y a todas las creaturas. Enséñanos a cuidar esta tierra que nos has regalado como casa común entrañable donde pueda crecer la familia humana. Sin Ti, Santo Espíritu, nos la seguiremos disputando agresivamente, buscaremos cada uno nuestra “propiedad privada” la iremos haciendo cada vez más inhóspita e inhabitable.

¡Ven Santo Espíritu! Enséñanos a entendernos aunque hablemos lenguajes diferentes. Si tu Ley interior de Amor no nos habita, seguiremos en la violencia absurda y sin salida.

¡Ven Espíritu Santo! Enséñanos a creer. Sin tu aliento, nuestra fe se convierte en ideología de derechas o de izquierdas, nuestra religión en triste seguro de vida eterna. Recuérdanos todo lo que nos ha dicho Jesús. Condúcenos al Evangelio.

¡Ven Espíritu Santo! Enséñanos a orar. Sin tu calor y tu fuerza. nuestra liturgia se pierde en rutina, nuestro culto en rito legalista. nuestra plegaria en palabrería.

 

Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.

Canónigo Catedral - Párroco en San Luis Beltrán