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Domingo 3º del Tiempo de Cuaresma Domingo 20 de marzo de 2022

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Jesús se esforzaba de muchas maneras por despertar en la gente la conversión a Dios. Era su verdadera pasión: ha llegado el momento de buscar el Reinado de Dios y su justicia, la hora de dedicarse a construir una vida más justa y humana…

Según el Evangelio de Lucas, Jesús pronunció en cierta ocasión una pequeña parábola sobre una higuera estéril. Quería desbloquear la actitud decepcionante de quienes le escuchaban, sin responder prácticamente a su llamada. El relato es breve y claro.

Un propietario tiene plantada en medio de su viña una higuera. Durante mucho tiempo ha venido a buscar fruto en ella. Sin embargo, año tras año, la higuera viene defraudando las esperanzas que ha depositado en ella. Allí sigue, estéril, en medio de la viña. El dueño toma la decisión más sensata. La higuera no produce fruto y está absorbiendo inútilmente las fuerzas del terreno. Lo más razonable es cortarla. Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno?

Contra toda sensatez, el viñador propone hacer todo lo posible para salvarla. Cavará la tierra alrededor de la higuera para que pueda contar con la humedad necesaria, y le echará estiércol para que se alimente. Sostenida por el amor, la confianza y la solicitud de su cuidador, la higuera queda invitada a dar fruto. ¿Sabrá responder?

El relato de Jesús es una parábola abierta, contada para provocar nuestra reacción. ¿Para qué una higuera sin higos? ¿Para qué una vida estéril y sin fruto ni creatividad? ¿Para qué un cristianismo sin seguimiento práctico a Jesús, el Cristo, el Salvador? ¿Para qué una Iglesia sin dedicación al Reinado de Dios?

La pregunta de Jesús es inquietante. ¿Para qué una religión que no cambia nuestros corazones? ¿Para qué un culto sin conversión y unos ritos que nos tranquilizan y confirman en nuestra tranquilidad de conciencia? ¿Para qué preocuparnos tanto de “ocupar” un lugar importante en la sociedad, si no introducimos fuerza transformadora con nuestras vidas?

 

Autor:
Monseñor Sergio Pulido Gutiérrez