
Queridos hermanos… ¡Sean todos bienvenidos!
Estamos en el penúltimo Domingo del año litúrgico, y no es extraño que los textos de la liturgia de hoy den a nuestra oración un tono escatológico, o sea, que nos hagan mirar al futuro de la humanidad; tal como ya venía sucediendo en el Domingo anterior y como lo seguirá siendo en los sucesivos… también en el Adviento.
A esta mirada hacia el futuro nos invitan, todos los textos sagrados de hoy.
Ahora bien, los "últimos tiempos" ya los estamos anticipando siempre en la participación de los sacramentos, sobre todo en la Eucaristía de cada Domingo, como la que comenzamos a continuación… entonando este canto.

Las lecturas de hoy nos recuerdan que la historia de la salvación llegará un día a su fin. El antiguo profeta Malaquías evoca el juicio definitivo de Dios, que puede ser condenatorio o salvador. El salmista nos dice que Dios llega a nosotros trayendo en sus manos la salvación y la victoria. Y el evangelista san Lucas, con la probable referencia a la destrucción de Jerusalén en el año 70, nos invita a mantenernos fieles al mensaje de Jesús en cualquier momento de nuestra existencia, por difícil y doloroso que pueda ser. Escuchemos atentos…

- Por nuestra Santa Madre Iglesia Católica, para que siga permaneciendo firme ante los ataques que intentan destruirla y sea siempre esa luz con que ilumina al mundo. Oremos.
- Por todos los que trabajamos por la construcción de un mundo más humano y justo, según el proyecto del Reino de Dios, para que nunca nos desalentemos y perseveremos en nuestro misión. Oremos.
- Por los que sufren persecución, especialmente los católicos que están siendo testigos de Cristo en países sin tolerancia religiosa, para que la fuerza de Jesús les anime y se mantengan siempre firmes en su fe. Oremos.
- Por los que este día compartimos esta Eucaristía, para que al comer del Cuerpo del Señor Jesús nos alimentemos en nuestra fe y podamos seguir adelante hasta el fin aún en medio de las dificultades. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

