COMENTARIO INICIAL
Queridos hermanos: Les damos una cordial bienvenida en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Santo Espíritu. En toda oración cristiana y en todos los Domingos y en toda Fiesta nos dirigimos al Dios Uno y Trino; pero hoy es una Solemnidad especialmente dedicada a las Tres Personas de la Santísima Trinidad.
Esto, precisamente, cuando el pasado Domingo culminamos la Pascua, en la que Dios Uno y Trino, nos ha querido comunicar con mayor densidad su Vida Divina.
Con esta celebración, entonces, glorifiquemos explícitamente al único Dios que es Padre, Hijo y Santo Espíritu, que son los que dan pleno sentido a toda nuestra existencia cristiana.
Por eso comencemos con alegría esta liturgia eucarística. ¡Cantamos...!
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
La primera lectura afirma la unicidad de Dios frente al politeísmo de otros pueblos.
En el Evangelio Jesús es quien nos permite comprender que ese Dios único es a la vez comunión entre personas al hablarnos del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Pablo nos recuerda, además, que también nosotros vivimos sumergidos en ese misterio trinitario y que es en su seno donde podemos entender y experimentar lo que significa ser hijos de Dios.
¡Escuchemos atentos!
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Por nuestra Iglesia Católica, para que siga extendiéndose por el mundo entero y acogiendo a todos en su regazo a través del Sacramento del Bautismo. Oremos.
- Por los gobernantes de todas las naciones de la tierra, para que trabajen por la sana convivencia entre los pueblos. Oremos.
- Por los que son marginados en nuestra sociedad, para que encuentren entre nosotros el espacio que necesitan. Oremos.
- Por todos nosotros, para que aprendamos a vivir como una sola familia en el Dios Uno y Trino, Padre-Hijo-SantoEspíritu. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

