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Comentarios10 de noviembre-Domingo 32° del Tiempo Ordinario

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Queridos hermanos, nos alegra verles nuevamente aquí, en nuestro templo parroquial, reunidos para celebrar esta Eucaristía. ¡Sean todos bienvenidos!

En estos últimos domingos del año litúrgico (en 20 días iniciaremos un Nuevo Año Cristiano) la temática de las lecturas apunta a la Escatología, es decir, hacia el final de los tiempos. Empezando, hoy, por la fe en la resurrección de los muertos. El mes de noviembre está impregnado por este mensaje, que también cuenta con la celebración de la fiestas de todos los Santos y la de los fieles Difuntos, que celebramos la semana pasada.

Con la fe puesta en Cristo-Jesús, que es la resurrección y la vida, comencemos la celebración de esta Santa Liturgia… ¡Cantamos!

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Los textos bíblicos de hoy nos colocan ante el hecho universal de la muerte, pero nos llenan de consuelo y esperanza en la resurrección de entre los muertos. Porque Dios no nos ha creado para la muerte, sino para la vida. La muerte no tiene la última palabra; por eso no hay que tenerle miedo a morir en manos de los hombres, como lo relata la primera lectura (del Libro de los Macabeos), pues al despertar nos saciaremos de la presencia de Dios, como lo proclamaremos en el Salmo 16.

En la proclamación del Evangelio según san Lucas, Jesús nos confirma esta gran verdad. Escuchemos atentos…

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  • Por la Iglesia Católica, para que no desmaye, aún en medio de las dificultades, y siga llevando a todos los hombres la esperanza en la resurrección. Oremos.
  •  Por el mundo, para que no se deje confundir y siga confiando en que la muerte no tiene la última palabra, sino que hay esperanza en una vida eterna. Oremos.
  • Por los que son perseguidos por defender la vida, para que no dejen nunca de ser testigos ejemplares del Reino de Dios. Oremos.
  • Por los que este día celebramos esta Eucaristía, para que aprendamos a gastar nuestra vida en el servicio a los demás, con la esperanza de participar al final en la plenitud de la vida. Oremos.

 

Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.

Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán