COMENTARIO INICIAL
Les damos la bienvenida a nuestro Templo Parroquial en el que nos congregamos para celebrar la liturgia del Tercer Domingo de Pascua.
El Señor Jesús resucitado se nos hace presente; en verdad está con nosotros. Reconozcámoslo en nuestra asamblea… en la palabra que escucharemos… en el alimento santo que vamos a compartir.
Con la alegría de saber que Cristo Jesús está vivo entre nosotros, iniciemos esta celebración.
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
Las lecturas de este Domingo continúan centrándose en el misterio pascual que celebramos, recalcando el compromiso testimonial que implica la experiencia de la resurrección del Señor Jesús. Testigos son los Apóstoles, que proclaman el misterio de la fe pascual a pesar de las amenazas del Sanedrín Judío. Testigos son todas las criaturas que hay en el cielo. Testigos somos también nosotros cuando escuchamos la Palabra de Dios con atención. Así, pues… ¡Escuchemos!
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Por el Papa Francisco, sucesor de san Pedro, para que continúe con valentía cumpliendo la misión de apacentar la Iglesia, en estos tiempos tan difíciles en los que hay que dar testimonio incluso con la propia vida. Oremos.
- Por la Iglesia Católica, para que, caminando al paso de la humanidad, sepa llevar a todos la esperanza gozosa de la resurrección en Cristo Jesús. Oremos.
- Por los gobernantes de nuestro país, para que Cristo Resucitado sea el modelo a seguir en la conducción de la nación. Oremos.
- Por los que sufren viviendo sin fe, los que caminan sin esperanza, decepcionados, como los dos de Emaús; para que el Señor Jesús camine junto a ellos, abra sus ojos y encienda sus corazones, roguemos al Señor. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

