COMENTARIO INICIAL
Sean bienvenidos a esta Eucaristía, en el Sexto Domingo de Pascua.
Después de cinco (5) semanas de Pascua, y cuando quedan dos (2) para Pentecostés, el culmen de toda la Pascua, con la oración de este Domingo buscamos asegurarnos de que no decaiga el tono y el ritmo de la fiesta, porque pediremos a Dios que nos conceda "continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado".
Movidos por el Santo Espíritu y rogando a Dios Padre nos conceda un día celebrar con Cristo Jesús la Pascua definitiva, la Pascua Eterna, comenzamos la celebración de esta liturgia cantando con alegría...
COMENTARIO A LA LITURGIA DE LA PALABRA
La liturgia de la Palabra de este Sexto Domingo de Pascua es una invitación a entrar en la novedad cristiana… Preparemos ahora nuestros corazones para recibir un mensaje de salvación que se extiende a todas, a todas, las naciones de la tierra. Esto nos llena de mucha esperanza, porque también nosotros formamos parte del nuevo pueblo santo de Dios. ¡Escuchemos atentos!
ORACIÓN DE LOS FIELES:
- Para que el Santo Espíritu siga moviendo al Papa, Obispos y Presbíteros a seguir llevando el mensaje de salvación al mundo entero. Oremos.
- Para que los gobernantes de las naciones imiten a Cristo Jesús que acoge a todos, sin excepción de razas. Oremos.
- Para que los que sufren en el mundo encuentren en el Espíritu Santo la fuerza necesaria que les impulse a mirar con esperanzas, sin desanimarse, hacia la Jerusalén celestial. Oremos.
- Para que el Santo Espíritu, el Espíritu de la unidad, promueva en el mundo el sentido de la solidaridad. Oremos.
- Por quienes compartimos este Banquete Eucarístico, para que demostremos que amamos a Dios cumpliendo su Palabra. Oremos.
Sergio Pulido Gutiérrez, Mons.
Canónigo de la Catedral y Párroco de San Luis Beltrán

