“No se trata sólo de migrantes, también se trata de nuestros miedos”, nos dice el Papa Francisco. El miedo nos hace intolerantes, cerrados, y nos priva de la oportunidad de encuentro con el Señor.
“No se trata sólo de migrantes, se trata de la caridad”. Y la mayor caridad es la que se ejerce con quienes no pueden corresponder y tal vez ni siquiera dar gracias.
“No se trata sólo de migrantes, se trata de nuestra humanidad”. Cristo nos invita a reconocer el sufrimiento del otro y pasar inmediatamente a la acción para aliviar, curar y salvar. Dar espacio a la ternura que nos hace más humanos. Abrirse a los demás no empobrece, sino que más bien enriquece.
“No se trata sólo de migrantes, se trata de poner a los últimos en primer lugar”. Y nosotros ponernos a su servicio.
Acogiendo a los migrantes, construimos la ciudad de Dios y del hombre en justicia y solidaridad. No dejemos que se agigante el abismo de que habla el Evangelio de hoy, entre la indiferencia del rico y la carencia de tantos Lázaros.
La Arquidiócesis de Bogotá nos ofrece la Fundación de Atención al Migrante, como un espacio en el cual podemos brindar nuestra ofrenda generosa, a través de la cuenta de ahorros del Banco Caja Social # 26507412430, o también con nuestra presencia en los voluntariados: Casa del Migrante, Calle 17, # 68-75. Teléfonos 420-21-42; 905-48-34.
Mons. Álvaro Vidales.

