Pasar al contenido principal

8-may.-2022 domingo de la 4.ª semana de Pascua

CELEBRACIÓN DEL BUEN PASTOR Y DÍA DE LA MADRE

En este día te saludamos, Señor, y te damos gracias por el doble motivo de felicidad: Celebrarte como Buen Pastor y recordar con cariño a ese ser maravilloso y tierno como es nuestra mamá. Tú enjugarás las lágrimas de nuestros ojos, es nuestro más importante recuerdo para saber que como Buen Pastor estás a nuestro lado en todos los instantes de nuestra vida. No permitas que nuestros corazones se vuelvan desagradecidos u olvidadizos en nuestro caminar ni que olvidemos tu gran amor por nosotros, porque nos conduces a fuentes tranquilas y vas reparando nuestras fuerzas.

Gracias, Señor, por darnos a tu Santísima Madre como nuestra auxiliadora, protectora e intercesora y ante todo como madre nuestra. Hoy recordamos que nuestro regalo ha sido doble, ya que nos has dado a nuestras madres aquí en la tierra para que fueran nuestras auxiliadoras y compañeras incondicionales en el camino. Gracias, Madre, por ser nuestra compañía en cada momento de nuestras vidas. Porque enjugas nuestras lágrimas con la ternura de tu corazón y nos animas en la oscuridad de nuestras tristezas y dificultades; porque ríes con nosotros en nuestras alegrías y felicidades. Gracias por ser la que cierras los ojos únicamente cuando sabes que estamos seguros y en casa, gracias por los momentos en que dices no tener hambre para calmar la nuestra. Gracias por sentir nuestros dolores y tristezas y ser esa sicóloga que sabes con sólo mirarnos cuando estamos tristes o felices. Gracias te damos, Señor, por tantos momentos compartidos al lado de la “heroína” más hermosa y valiente que nos hace ganar mil batallas, nuestra confidente y consejera en todo momento. GRACIAS POR MI MADRE, SEÑOR. Aquellos que ya no la tenermos físicamente con nosotros, te pedimos que ellas sean tus preferidas al lado de nuestra Madre celestial. Cuánto daríamos por volver a disfrutar de un abrazo, un beso, una mirada... en fin cuánto disfrutaríamos si la pudiéramos volver a ver, aunque fuera un instante.

Gracias, madre por ser mi madre, por tu ternura, por tus oraciones que dan fuerza a mi vida espiritual; gracias por tu disponibilidad; por tu amor incondicional y sacrificado. Gracias por defenderme y mirarme con los ojos del amor, por tus sabios consejos. Te amo madre estés donde estés. Gracias, madre, porque oras, vives y te entregas por mí. Y ahora desde el cielo me sigues cuidando y protegiendo.

Señor, te pedimos que las guardes y las protejas con salud y bienestar. Un muy feliz y santo Día de la madre para nuestras madres, hermanas, tías, abuelas, amigas. Bendícelas, guárdalas y protégelas. Amén.

¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES!

Cuchichéenlas, pero ante todo díganles cuánto las quieren y cuan especiales son para cada uno. Una oracioncita en este día por los sacerdotes que procuramos ser Buenos Pastores y guiar por fuentes tranquilas de esperanzas y pastos abundantes de fe y caridad a quienes Tú, el Máximo y Buen Pastor, nos llamaste un día. Amén.

FELIZ Y AMOROSO DOMINGO.

ORACIÓN POR LA VIDA DE MI MADRE

Amado Dios, hoy me acerco a ti, lleno de devoción y esperanza para darte gracias por aquella mujer que un día me dio la vida. Gracias, Señor, porque mi madre ha sido la luminosa estrella que ha guiado mis pasos, ha sido una brillante luz en mi camino y siempre; aunque pasen los años, ella me ha cuidado con todo su amor y su ternura. Gracias Señor, por la hermosa madre que me concediste, porque a través de ella he descubierto el significado del afecto más puro sincero y desinteresado. Concédele vida y sabiduría para que continúe dando luz a mi vida y las que están en el cielo, Señor, dales la gracia de que, al lado de nuestra Madre santísima, ellas sigan cuidando de cada uno de nosotros sus hijos. Amén.

Gracias te damos, Señor, por tantos momentos compartidos al lado de la “heroína” más hermosa y valiente que nos hace ganar mil batallas, nuestra confidente y consejera en todo momento

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda pbro.