Inspirados en tu amor te damos gracias por este nuevo amanecer en el último día de este mes. Es momento de balances positivos, recordando que, al inicio de marzo, te pedíamos que nuestra cosecha fuera abundante con las semillas que tú nos regalaste bondadosamente. Gracias por las cosas hermosas que hoy tenemos: la esperanza de vivir contigo y con nuestros hermanos, los momentos de alegría y felicidad que compartimos y también nuestras dificultades que pudimos superar porque contamos contigo.
Danos la gracia que en nuestros corazones tengamos la suficiente paciencia y disponibilidad para servir y amar como tú nos pides. Sabemos, que tú estás con nosotros, que tú eres nuestro Dios y nosotros tu pueblo. Perdónanos, Señor, cuando fabricamos nuestros propios ídolos y dioses hechos a nuestra imagen y medida: honor, poder, prestigio, cosas a las que a veces estamos apegados y esclavizados. Ayúdanos a recordar que tú eres nuestro Dios fiel y leal, que nos hiciste según tu propia imagen y que nos muestras tu perfecta semejanza cuando cumplimos tu voluntad. Hoy danos la ocasión de poder mostrar que tú eres el único y verdadero Dios junto con tu hijo, Nuestro Señor Jesucristo, con actitudes de bondad y de misericordia llevando tu imagen bondadosa y misericordiosa a nuestros hermanos con los que compartiremos este día. Bendícenos y guárdanos. Amén.
Feliz y productivo jueves vivido en amor y servicio generosos.
Reflexión Papa Francisco
En el pasaje del Evangelio, el precursor es presentado, es mostrado como el testigo... Juan es siempre alguien que indica a otro y abre la puerta a otro testimonio, el del Padre, que Jesús dice hoy: "el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: son las obras que el Padre me encargó llevar a cabo". Y cuando en el Evangelio se lee que se oyó la voz del Padre: "Este es mi Hijo", debemos comprender que fue Juan quien abrió esta puerta. Por ello Juan es grande, porque siempre se pone a un lado. Él es grande porque es humilde y elige abajarse, anonadarse, el mismo camino que luego seguirá Jesús.
Recomendado
Ofreceré un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria para dejar las preocupaciones en las manos de Dios y confiar en ese amor del Padre por todos sus hijos.

