Con amorosa gratitud despertamos esta mañana, con deseos de iniciar nuestra jornada, y hacerlo en la alegría del cumplimiento de la voluntad del Padre Celestial. Hoy sea una buena ocasión para vivir en plenitud la caridad y la humildad alimentadas por tu amor. Permítenos terminar nuestra jornada laboral confiando y esperando en Ti, en tu presencia y amor en nuestros corazones.
No nos desanimemos por los inconvenientes, a veces serios, que encontraremos al querer darte a conocer a Ti, tu amor y tu salvación. No importa el día ni la hora nos invitas a dar testimonio de ti y hacer el bien y hacerlo con alegría. Que este último viernes de mes sea para cada uno de nosotros lleno de sentimientos generosos. CONFIAMOS EN TU AMOR, SABIENDO QUE LA VIDA ES BELLA Y HAY QUE SABERLA VIVIR.
