Las sombras de la noche han pasado y nos comienza a despertar la suave brisa de un nuevo amanecer y el calor del sol que comienza a clarear. Iniciando el camino de este día, Jesús, enséñanos a pedir lo que conviene, a pedir para mis hermanos. Y cuando el dolor nos toque, que nos acordemos de ti, Señor, para obtener la fuerza en el camino que sólo tú puedes dar. Llénanos de aquel amor que nos ayude a pensar que uno es grande solo cuando sirve a los demás y cuando usa su vida para dar a los otros una oportunidad para vivir. Ojalá que por el servicio prestado no busquemos un premio o recompensa distinto a compartir tu vida.
Gracias, Señor, porque tenemos oportunidad de poder sentir tu ternura y protección y gozar la guía de tu presencia. No nos cansemos de orar. “La confianza en Ti, hace milagros”. Permítenos en este día recibir tu mensaje de amor y de servicio, escuchando a los hermanos que vienen en tu nombre y danos la ocasión de cumplir tu voluntad.
Feliz y positivo jueves vocacional para todos. María nos auxilie en todo momento. Amén.
