Gracias infinitas por tu bondad, misericordia y gratuidad al regalarnos un nuevo día para vivirlo y compartirlo con nuestros hermanos. Gracias por la semana que estamos terminando porque todo lo hemos recibido de Ti.
En el Antiguo Testamento, Elías es el “profeta de fuego”, una personalidad fogosa, apasionada, y llena de celo que hace caer fuego sobre los enemigos de Dios. Él quería preparar los corazones del pueblo para que aceptaran a Dios.
En el Nuevo Testamento, el “profeta de fuego”, el nuevo Elías fue Juan el Bautista. Lleno también de celo, quería preparar los corazones de su pueblo para que te aceptaran como El Mesías salvador. ¿Quién nos está llamando hoy a nosotros a la conversión y abriendo nuestros corazones para que tú vivas realmente en nosotros? Es el Espíritu Santo de fuego, que quiere que realicemos con gran celo y amor tu trabajo para llevar el amor, la paz, la bondad y la solidaridad hoy. ¿Dejamos que el Espíritu Santo encienda este fuego en nosotros?
Señor, otórganos bondadosamente la gracia de no volvernos indiferentes a tu mensaje de amor. Cuando nos volvamos distraídos y pasivos, envíanos de nuevo tu Espíritu que nos despierte y nos mueva a comprometernos de nuevo a hacer tu reino entre nosotros una realidad de amor a ti y a nuestros hermanos. Abre nuestros corazones a tu amor para que, al término de esta semana, te sigamos alabando y glorificando. Danos la gracia de prepararnos a vivir intensamente estos días y no permitas que nuestras carreras de este tiempo nos aparten de Ti y de nuestros hermanos. Amén.
Muy feliz y santificado fin de semana.
