Los colombianos debemos construir una nueva casa

05 de Julio 2016
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones, OAC-Bogotá
Los colombianos debemos construir una nueva casa…
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En el inicio de la centésima primera Asamblea Plenaria del episcopado colombiano, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), animó a los obispos del país para que desde sus jurisdicciones promuevan en todos los colombianos la construcción de una nueva casa con cimientos éticos, espirituales y culturales que favorezcan la construcción de la paz en tiempos de post conflicto...

 

Castro Quiroga se centró en la teología de la paz que fija su acción en el amor al enemigo, el perdón que antecede al arrepentimiento y la respuesta no violenta al odio.

El prelado también resaltó que con la firma del cese al fuego el país se ha librado de un “obstáculo grande”, pero advirtió que esta etapa no es la definitiva ya que la construcción de la paz requiere de “un gran esfuerzo”. 

“Valoramos inmensamente el cese al fuego definitivo y nos aprestamos a entrar creativamente en la otra etapa, tiempo de reconstrucción y de creación de un país nuevo, guiados por las enseñanzas de Jesús”, afirmó el arzobispo de Tunja. Solicitó también, que los niños que han sido reclutados por las FARC sean ayudados por la Iglesia de manera personalizada, con amistad y acogida.

Asimismo, pidió al Presidente de la República para que genere una pedagogía dirigida a la gente sencilla. “Esta gente se siente perpleja y se hace preguntas tan existenciales como: “¿La firma de este acuerdo nos ayudará o nos perjudicará,a mi familia y a mí?” ¿Si la zona de concentración de ex guerrilleros queda cerca de mi casa, estamos en peligro? ¿Es o no es una impunidad total lo que se está firmando?”.

Compasión, inclusión y perdón son los pilares para la paz

Explicó que Jesús nos enseña el sentido del amor hacia los enemigos, es decir una política de compasión que va ligada a una política de inclusión. “Jesús restablece a los excluidos y se asocia con los impuros, por su acción y su mensaje eran considerados contraculturales”, puntualizó.

Monseñor Castro Quiroga hizo un llamado para que a través del perdón los colombianos rompamos con el “espíritu de venganza y los sentimientos interesados y mudables” y que la paz no sólo se entienda en los términos del derecho.

Aseguró que el perdón representa una doble decisión: primero, no permitir que el otro permanezca como un enemigo y segundo, abrir un espacio en la propia vida para reincorporar a aquel del que nos hemos separado y hemos excluido.

Recordó que la paz no se reduce a la paz interior, es decir a la del corazón, la espiritual y que no puede ser separada delámbito político porque en esencia la paz se alcanza a través de una comunidad ordenada, que vive en la verdad, la caridad, la democracia, la libertad y la justicia, por ello advirtió que la paz requiere de dedicación permanente para que no sea deformada.

Dijo que los colombianos estamos llamados a realizar la práctica del mucho más”, es decir, hacer más allá de lo ordinario, de lo mínimo y de lo usual para construir la paz y que la manera de hacer política es a través de la acción y las prácticas para acabar con la guerra, promover el perdón y la reconciliación, denunciar las injusticias y promover la justicia utilizando el poder de la no violencia. 

Aclaró que al hablar de una acción política no hace referencia a una opción política partidista, sino a ser fieles al Evangelio de Jesús. “Jesús nos llama al discipulado para que promocionemos acciones de paz que permitan servir eficazmente al ser humano. Esta es nuestra manera de hacer política y la debemos hacer”, manifestó.

 Invitó además, a toda la Iglesia Católica en Colombia, para que sea vigía de la novedad del post conflicto y que se convierta en un gran observatorio de paz. 

 

 

Fuente: CEC

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