La Corona de Adviento - primer domingo

30 de Noviembre 2018
 Padre Tadeo Albarracín
La Corona de Adviento - primer domingo
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La «Corona de Adviento» tiene como característica cuatro cirios, con ella queremos expresar la alegría del tiempo de preparación a la Navidad, la luz indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión. 

Jesucristo es la luz que ilumina el sentido de la existencia de cada hombre y mujer, al encender progresivamente los cuatro cirios, domingo tras domingo, indicamos nuestro acercamiento a la luz plena que comenzó a brillar entre los hombres en la primera Navidad.

1. Invocación inicial

Estando reunidos, uno de los presentes inicia la oración entablando este diálogo con todos:

 

V. Dios mío, ven en nuestro auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrernos.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio…

 

2. Lectura del evangelio

Luego alguno hace la lectura del texto del evangelio de la misa del día

 

Del evangelio según san Lucas (21, 34.36b)

 

Estando ya en Jerusalén, dijo Jesús a sus discípulos:

«Tengan cuidado: no se dejen aturdir por el desenfreno y la embriaguez, ni por las preocupaciones diarias. Permanezcan en vela, pidiendo a Dios en todo momento la gracia de presentarse con confianza delante del Hijo del hombre». Palabra del Señor.

 

3. Reflexión

 

Jesús advierte a los suyos sobre la necesidad de estar preparados para su segunda venida. En las palabras de Jesús que acabamos de oír podemos reconocer en primer lugar la denuncia de un modo de vida distraído, somnoliento, un estilo de vida superficial, quizá el de aquellos que únicamente se preocupan por cuidar la imagen que transmiten a los demás. En segundo lugar, Jesús, a quienes son discípulos suyos, recomienda un trato continuo y profundo con Dios para no dejarse envolver por un ambiente frívolo y poder así acogerlo a él cuando venga por segunda vez, al final del tiempo.

 

4. Oración para el momento de encender del primer cirio

En seguida, mientras de enciende el primer cirio, se dice la siguiente oración:

 

Señor Jesús: encendemos este primer cirio como quien enciende su lámpara para salir al encuentro de un amigo que llega. Reconocemos que las luces de la sociedad consumista deslumbran y nos seducen a llevar una vida superficial, porque son luces efímeras. En esta primera semana de Adviento concédenos la gracia de crecer en la virtud de la esperanza para orientar nuestra vida únicamente según tu Palabra, de manera que tu Evangelio sea para nosotros la luz que da forma y ofrece sentido a nuestra existencia. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven Señor Jesús!

 

5. Oración conclusiva

Para finalizar todos repiten:

 

Jesús, ven en medio de nosotros.

Te esperamos para que compartas con nosotros tu luz, tu paz, tu vida.

Amén.

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