Los servicios del cardenal Salazar en la Iglesia Universal II

El servicio del Cardenal en cuatro congregaciones de la Santa Sede

27 de Junio 2018
 Oficina Arqiuidiocesana de Comunicaciones
Los servicios del cardenal Salazar en la Iglesia Universal II
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El señor cardenal Rubén Salazar, además de su encargo pastoral en la arquidiócesis de Bogotá, tiene otras obligaciones en la Iglesia, a nivel internacional, en esta entrevista con el director de la Dirección Arquidiocesana de comunicaciones, padre Rafael de Brigard, describe su trabajo en El Vaticano

El Catolicismo:  Ya que menciona la Santa Sede, cambiemos de escenario y hablemos del servicio que Usted presta, en qué consiste esta tarea. 

Cardenal Rubén Salazar: Pertenezco, como Cardenal, a cuatro Dicasterios de la Santa Sede, de la Curia Romana.

El más importante y que exige una mayor tarea es la comisión de la Congregación para los obispos. El Prefecto es el cardenal Marc Ouellet, que es al mismo tiempo Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), con la cual tenemos mucha relación desde el CELAM. Hemos hecho muchos encuentros con la CAL, y el cardenal Ouellet es también Prefecto de la Comisión para los Obispos. La principal tarea de esta Congregación para los Obispos es el nombramiento.

Cada quince días, en Roma, hay una plenaria para analizar candidatos al episcopado y cada uno de los miembros de la comisión da su voto; pero yo no puedo ir cada quince días a Roma, entonces yo hago la tarea desde acá.

Me mandan el dossier que va a ser tratado, normalmente se estudian cuatro candidatos de todo el mundo. Uno tiene que estudiar todo el proceso que se ha hecho en las nunciaturas y en la misma Congregación sobre los candidatos y dar su voto. Es un trabajo que demanda, por lo menos un día, pues hay que hacerlo con mucha calma y cada vez que puedo asisto personalmente.

Es un trabajo bonito porque me permite tener una visión de la Iglesia en el mundo porque llegan candidatos de todo el mundo y puedo conocer la situación de la diócesis.

El Catolicismo: Esos dossiers, ¿en qué idioma vienen?

Cardenal Rubén Salazar: Generalmente en italiano.

El Catolicismo: Porque el Cardenal domina cuántos idiomas.

Cardenal Rubén Salazar: Dominar es decir mucho, pero sí me defiendo en inglés, francés, alemán, italiano, portugués… y el castellano.

El Catolicismo: ¡Casi una vocación papal!

 Cardenal Rubén Salazar: (Risas) bueno, y además el latín y el griego y el hebreo, porque como biblista eran lenguas que había que estudiar.

Hay otra tarea que también es bien interesante y es que soy miembro de la Comisión Cardenalicia APSA, que es la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica. A veces no se entiende muy bien todos los vericuetos que tiene el Vaticano desde lo económico, porque hay varias realidades.

El Santo Padre creó la Secretaría para la Economía y como Prefecto al cardenal Pell, como un intento fuerte de coordinar diferentes entes del campo económico; el más importante, el APSA. Tiene un prefecto, el cardenal Domenico Calcagno y una comisión cardenalicia, en donde estamos el arzobispo de Washington, el de Colonia, de Valladolid y algunos cardenales de la Curia romana, Bertello, que es presidente del governatorato que es toda la parte que tiene que ver con la Ciudad del Vaticano.; el cardenal Vallini. Esta comisión se reúne dos veces al año, pero para ir a esa reunión, que dura varios días, hay que estudiar una serie enorme de documentos, porque hay que manejar todos los problemas de presupuesto, de gastos, de ingresos; dar la opinión sobre inversiones, predios para comprar, vender o restaurar. Uno se entera allí del enorme servicio que presta el Vaticano desde el punto de vista económico, porque los ingresos van casi en su totalidad a obras de caridad, para sostener fundaciones, instituciones, Etc.

Hay un tercero, que es la CAL. Es un Dicasterio medio exótico, porque no existe nada parecido para las otras regiones del mundo. Nació como una parte de la Congregación para los obispos y está conformada por una oficina que había en Roma, tiene un secretario –de ahí fue vicepresidente Octavio Ruiz Arenas- y una gran comisión a la que pertenecemos obispos y cardenales de América Latina, somos como unos venticinco. Hay una Plenaria de una semana para tratar un tema específico, sobre, por ejemplo, el papel de los políticos católicos, el papel de la mujer, la educación.

La CAL va más en la línea de temas fundamentales para la evangelización de tal manera que se pueda aportar a la reflexión de os países latinoamericanos y, por esto, entra en relación muy estrecha con el CELAM.

No se sabe cuál será el futuro de la CAL luego de la reforma que sobre la Curia Romana está planeando el papa Francisco.

Parece ser que se creará una Segunda Sección en la Congregación para los Obispos, en la que cabrían estas comisiones de los diferente Continentes.

Y, lo último, que es donde menos he participado, porque siempre coincide con otros compromisos a los cuales no puedo renunciar tan fácilmente, es el nuevo Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral. Lo preside el cardenal Peter Turkson, que es africano y va a venir en agosto para un congreso a nivel del CELAM y la CAL, para conmemorar los cincuenta años de la Conferencia Episcopal de Medellín.

Fuente: Oficina Arqiuidiocesana de Comunicaciones, Imagen: Notife.com y Elsonajero.com

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