Agneta, Silvia, Vianney y Regina: cuarenta y cuatro años en “El Paraíso”

23 de Noviembre 2017
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
Agneta, Silvia, Vianney y Regina: cuarenta y cuatro años en “El Paraíso”
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Llegaron tan jóvenes y llenas del Espíritu, que en estos años no han perdido un minuto, su presencia en Ciudad Bolívar ya es legendaria. Son las Hermanas Dominicas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús

 

Era el año 68, el del Congreso Eucarístico Internacional en Bogotá y de la primera visita de un Papa a América, concretamente a Colombia, y una de las peticiones del papa Pablo VI era de hacer misión permanente entre los más necesitados. Así que estas cuatro hermanas alemanas, que vivían en Zimbabue fueron destinadas a Bogotá. Llegaron a una incipiente Ciudad Bolívar, de unos pocos habitantes, en sus palabras no más de quinientos mil, cifra que contrasta con los dos millones que son estimados ahora, aunque los censos oficiales digan otra cosa.

Se instalaron en el barrio El Paraíso. Todos los barrios de esta localidad bogotana tienen nombres bellísimos que transmiten esperanza. Están Esmeralda, La Playa, Casa Linda, Bella Vista, Florida, La Estrella, El Triunfo, Ciudad Milagros, El Porvenir, etc.

La única parroquia entonces era El Buen Pastor, construida con el esfuerzo de sus parroquianos y de la que fue párroco Domingo Laín, un misionero asturiano que se procuraba el sustento trabajando de obrero y no entendió nunca el abandono estatal y la pobreza y se fue al monte a combatir contra el mundo opresor.

Las hermanas dominicas alemanas, como se les conoce popularmente, han construido comunidad, preparado para los sacramentos, convivido con la gente, sufrido y gozado con ella. Pero también han ayudado a construir casas, templos, bibliotecas, salones comunales… son casi míticas, siempre están donde se necesita. Ahora acaban de donar un terreno para la Vicaría Santa Isabel de Hungría, junto a la parroquia madre de Ciudad Bolívar, el Buen Pastor.

Por su presencia y generosidad, por su vida dedicada al Evangelio han recibido un homenaje de gratitud de parte de la arquidiócesis de Bogotá, en cabeza de su pastor, el cardenal Rubén Salazar Gómez.

El Catolicismo habló con ellas y disfrutó del buen humor de la Hermana Vianney, de la ternura de Regina, de los recuerdos gratos de Agneta y de la memoria agradecida por la vida de Silvia, en la Casa del Padre desde muy joven.

 

Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones

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