El tradicional Te Deum del 20 de Julio no se realizará este año

19 de Julio 2017
El tradicional Te Deum del 20 de Julio no se realizará este año
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La decisión de suspender de manera provisional la realización del Te Deum se tomó en septiembre del año pasado por parte de la Sección Primera del Consejo de Estado.

Su origen

Te Deum -por sus primeras palabras en latín- “A Ti, Dios” en castellano, es un antiguo himno cristiano de alabanza y acción de gracias a Dios, atribuido a san Ambrosio y a san Agustín con ocasión del bautismo de este último por el primero, en el año 387 en la catedral de Milán. 

Se trata de un himno muy venerable, reservado a lo largo de la historia para momentos de celebración, de agradecimientos especiales. Es utilizado por la Iglesia católica romana en el oficio de las Lecturas, encuadrado en la Liturgia de las Horas. También se suele entonar en las misas celebradas en ocasiones especiales, como en las ceremonias de canonización, la ordenación de presbíteros y proclamaciones reales.

En las naciones que tienen a la religión católica como religión oficial, como por ejemplo Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana se acostumbra celebrar en las principales fiestas patrias un Te Deum en las iglesias catedrales de las distintas diócesis.

Actualmente, el Papa lo reza solemnemente cada 31 de diciembre, para dar gracias a Dios por el año que termina.

 

Colombia 

Desde la entrada gloriosa de Simón Bolívar, vencedor de las tropas españolas en la batalla de Boyacá (1819), ha sido costumbre que cada 20 de Julio el Gobierno Nacional ofrezca esta ceremonia litúrgica de acción de gracias por la independencia de Colombia.

Aunque la batalla de Boyacá tuvo lugar el 7 de agosto de 1819, se decidió que tradicionalmente el presidente de la república ofreciera el Te Deum en acción de gracias el 20 de Julio, día de la independencia del país.

 

Suspensión provisional del Te Deum

En septiembre del año pasado la Sección Primera del Consejo de Estado suspendió de manera provisional la realización del Te Deum, debido a una demanda impuesta en contra del artículo cuatro del Decreto 770 de 1982 que expide el reglamento de protocolo y ceremonia de la presidencia de la república.

La demanda fue presentada por el abogado Miguel Ángel Garcés Villamil alegando que la realización del Te Deum viola los artículos 1, 13 y 19 de la Constitución Política que señalan que Colombia es un Estado social de derecho pluralista y en el cual se garantiza la libertad de cultos.

La Sección Primera señaló que la celebración del Te deum católico como parte de los actos protocolarios que el Presidente de la República efectúa cada año en la conmemoración de la fiesta del 20 de Julio es contrario a la Constitución.

“Es un acto oficial de adhesión a la Iglesia católica, enfatiza en una preferencia de credo en los festejos de una fiesta patriótica que involucra a todo el pueblo colombiano y su impacto primordial tiende a promover una religión en particular”, añadió la Sala.

La suspensión provisional se mantendrá mientras se estudia a fondo la demanda. En Colombia, el Te Deum como acción de gracias siempre ha sido ofrecido por el Gobierno Nacional no por la iglesia.  

 

 

Texto en español

 

A ti, oh Dios, te alabamos,

a ti, Señor, te reconocemos.

A ti, eterno Padre,

te venera toda la creación.

 

Los ángeles todos, los cielos

y todas las potestades te honran.

Los querubines y serafines

te cantan sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo es el Señor,

Dios de los ejércitos.

Los cielos y la tierra

están llenos de la majestad de tu gloria.

 

A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles,

la multitud admirable de los profetas,

el blanco ejército de los mártires.

 

A ti la Iglesia santa,

extendida por toda la tierra, te aclama:

Padre de inmensa majestad,

Hijo único y verdadero, digno de adoración,

Espíritu Santo, defensor.

 

Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.

Tú eres el Hijo único del Padre.

Tú, para liberar al hombre,

aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.

 

Tú, rotas las cadenas de la muerte,

abriste a los creyentes el Reino de los Cielos.

Tú sentado a la derecha de Dios

en la gloria del Padre.

 

Creemos que un día has de venir como juez.

 

Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos,

a quienes redimiste con tu preciosa sangre.

Haz que en la gloria eterna

nos asociemos a tus santos.

 

Salva a tu pueblo, Señor,

y bendice tu heredad.

Sé su pastor

y ensálzalo eternamente.

 

Día tras día te bendecimos

y alabamos tu nombre para siempre,

por eternidad de eternidades.

 

Dígnate, Señor, en este día

guardarnos del pecado.

Ten piedad de nosotros, Señor,

ten piedad de nosotros.

 

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,

como lo esperamos de ti.

En ti, Señor, confié,

no me veré defraudado para siempre.

Fuente: Vanguardia

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