Padre Argemiro García Cubillos: Amaba el sacerdocio más que a la vida

07 de Junio 2017
Padre Argemiro García Cubillos: Amaba el sacerdocio más que a la vida
A+ A-

Un sacerdote entregado a su ministerio y a su fe, hasta el último momento aferrado a Dios

El padre Argemiro García Cubillos nació el 6 de octubre de 1930 en Choachí (Cundinamarca), del hogar conformado por Tobías García y Ana Joaquina Cubillos. Realizó estudios secundarios en el Seminario Menor San José en 1950, filosofía en 1955 y teología en 1960 en el Seminario Mayor de los Padres Terciarios Capuchinos. Fue ordenado sacerdote el 20 de noviembre de 1960 en la ciudad de Medellín, por monseñor Miguel Antonio Medina, para el servicio de la Iglesia en la Comunidad de los Padres Terciarios Capuchinos.

Estudió filosofía y letras en la Universidad Nacional en 1962 y en 1963 se especializó en psicopedagogía, también en la Universidad Nacional. Fue Incardinado a la arquidiócesis de Bogotá el 27 de febrero de 1980.

Entre los diferentes oficios desempeñados a lo largo de su vida se destacan:

· Vicario Cooperador en Nuestra Señora de la Paz y capellán en el Colegio Restrepo Millán en 1971,

· Capellán en el Colegio Policarpa Salavarrieta y vicario cooperador en Santa Isabel de Hungría en 1973.

· Párroco en Nuestra Señora de la Concepción en Une (Cundinamarca), en 1977.

· Párroco en Santa Teresita del Niño Jesús en 1985.

· Párroco en San Bernardo Abad en el periodo de 2001 a 2005.

 Era sacerdote emérito y falleció a causa de una grave dolencia.

 

Amaba el sacerdocio más que a la vida

 “Un ser lleno de luz, de humildad, con un gran don de gentes, especialmente con las personas de mayor edad y los enfermos”, así lo recuerda Carlos Alberto Páez, amigo cercano del padre Argemiro. Hasta sus últimos momentos lúcido, enfocado en la Iglesia: “Celebraba una misa como si fuera la primera vez, con una inteligencia y retención increíble, amaba el sacerdocio más que la vida”, indica Páez.

 Una de sus principales cualidades como sacerdote era la de confesor, dedicaba gran parte de su tiempo al sacramento de la confesión, mucha gente lo buscaba como guía espiritual y como confesor personal hasta los últimos días de su vida.

Desarrollo por San Pablo Multimedia