El padre Luis Antonio Ormières será beatificado en España

21 de Abril 2017
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones-OAC
El padre Luis Antonio Ormières será beatificado en España
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El próximo sábado 22 de abril será beatificado en Oviedo, España, el padre Luis Ormières, fundador de la congregación de las Hermanas del Ángel de la Guarda. En Bogotá, Colombia, el señor cardenal Rubén Salazar Gómez presidirá una Eucaristía en la Catedral Primada, a las 10:00 am.

El padre Ormières dedicó su vida a formar verdaderos discípulos de Jesús. Como educador se destacó por la esmerada atención a los más necesitados y se caracterizó por su sencillez y su servicio.

Hoy, la Congregación, extendida en cuatro continentes, celebra con gozo la beatificación de su fundador y siente el impulso y novedad del Espíritu, la llamada a una renovación espiritual y la expansión de su carisma en la Iglesia y en el mundo, a través de la misión apostólica de la familia laical Ángel de la Guarda.

Un sacerdote sencillamente grande

Nació en Francia, Quillán, departamento de l´Aude, el 14 de julio 1809, en plena época de la postrevolución francesa. Estudió en el seminario de Carcassonne y pronto sus superiores descubren en él una decidida vocación pedagógica por lo que le nombran profesor del Seminario Mayor. El 21 de diciembre de 1833 recibe la ordenación sacerdotal a la edad de 24 años.

Luís Ormières no es un erudito, ni un teórico, es un sacerdote sencillo que conoce su tiempo e interpreta la realidad a la luz del evangelio. Es un hombre de acción y de fidelidad que se deja afectar por la llamada de Dios para una misión.

Educador de la niñez y la juventud

Se muestra flexible a la voluntad de Dios sobre él. Siente la llamada de atender a la educación de los niños que están faltos de cultura y formación cristiana, de ahí todo su empeño en hacerse ayudar por religiosas que junto con él se entreguen generosamente a esta causa. Define su perfil una gran vocación de educador de la niñez y juventud, especialmente los niños y jóvenes del campo.

Sabía que la educación se apoyaba en la igual dignidad de las personas y en el reconocimiento del don particular que a cada individuo Dios le concede.

Para él, el servicio a los demás estaba por encima de cualquier otro interés y también del riesgo de su misma vida, como lo demostró en su entrega a los afectados por las epidemias en Camus (1838 y 1845). Su fe en el ser humano le hace reconocer que cada persona tiene su propio don. Su fe en Dios le lleva a una confianza plena en la Divina Providencia.

Historia

La congregación de Hermanas del Ángel de la Guarda, de Derecho Pontificio, fue fundada en 1839, en Quillán, Departamento de l´Aude (Francia), por el Sacerdote Luís Antonio Ormières y la Madre San Pascual.

El padre Ormières siente la necesidad de atender a los niños y jóvenes que debido a los efectos de la revolución francesa, sobre todo en las zonas rurales, estaban faltos de cultura, de formación y carentes de instrucción religiosa. Tal es su celo apostólico que acude a algunas congregaciones de Bretaña solicitando el envío de religiosas, para ayudarle en tan noble tarea.

Después de muchos diálogos y no pocas dificultades, las hermanas de la Instrucción Cristiana, cuya casa madre está en Saint Gildas de Bois, aceptan enviar a la Madre San Pascual y otra dos religiosas para empezar la “pequeña obra de los Pirineos” como solían llamarla.

Transparencia, humildad y fidelidad

El día 3 de diciembre de 1839, empieza en Quillán una escuelita que en pocos años se irá extendiendo por el sur de Francia. De modo que aquello que empezó como una pequeña semilla, derivó en una Congregación que tomó el nombre de  hermanas del Ángel de la Guarda.

Algunos rasgos que definen como congregación es la sencillez evangélica, que significa buscar sólo a Dios y su Reino, fe humilde y confiada en el Señor, hacerse pequeña con los pequeños; transparencia, humildad, fidelidad y abandono en la Providencia. 

Están presentes las Hermanas y los laicos Angelinos en 4 continentes, Asia, África, Europa y América donde la acción evangelizadora se traduce en la transmisión de valores y defensa de los derechos humanos, iniciación cristiana y formación y acompañamiento de comunidades cristianas.

En Colombia cuentan con hermanas y grupos de laicos Angelinos en Bogotá, Bucaramanga, Cúcuta, Medellín, y Pailitas (Cesar). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Coordinación Educación Arquidiócesis de Bogotá

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