Beato Jordán de Sajonia, patrono de los capellanes universitarios

13 de Febrero 2018
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones - OAC, Bogotá
Beato Jordán de Sajonia, patrono de los capellanes universitarios
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Beato Jordán de Sajonia O.P. o Jordano (castillo de Borgberge, Dassel, ca. 1190- ca. costa de Siria. 13 de febrero de 1237) Dominico y teólogo alemán, sucesor de Santo Domingo de Guzmán como Maestro General de la Orden de Predicadores.

 

Hijo de los condes de Ebersteins u Oberstein, Jordano de Sajonia nace hacia el año 1190 en el castillo de Borgberge, cerca de Dassel, en la región alemana de Westfalia. En 1210 es enviado a la Universidad de París donde estudia matemáticas, literatura, filosofía, derecho canónico, sagrada escritura y teología.

 

En 1219 conoce en París a Santo Domingo de Guzmán, a quien gusta oír predicar y con el cual se entrevistó en dos oportunidades. La predicación de Reinaldo de Órleans le dio el último impulso para ingresar a la Orden de Predicadores. En 1220 participa en el primer capítulo general de la Orden, celebrado en Bolonia donde se le encomienda la enseñanza de la Sagrada Escritura a los frailes de París. Fue un profundo conocedor del evangelio de San Lucas y sus cartas espirituales son el legado más antiguo de la literatura mística alemana.

 

Posteriormente le confían el gobierno de la provincia dominicana de Lombardía, y habiendo muerto Santo Domingo de Guzmán, es elegido Maestro de la Orden en Pentecostés de 1222, cuando sólo contaba con 32 años de edad. Participó en el capítulo general de 1226, y en no pocas ocasiones sirvió de consejero del papa Gregorio IX. A Jordán de Sajonia se debe la primera biografía de Santo Domingo de Guzmán.

 

Su predicación de Jesucristo confirmó su fe en el pueblo de Dios y atrajo a la Orden un gran número de doctores, maestros, diversos eruditos y connotados estudiantes, especialmente en las ciudades universitarias de París, Bolonia y Vercelli. Las leyendas medievales dicen que Jordán habría fundado 240 comunidades de frailes y recibido en la orden a unos mil novicios, entre los cuales se cuenta a Alberto Magno, Humberto de Romans y Hugo de San Caro.

 

Finalmente, aunque extenuado por su predicación itinerante, visitó varias provincias dominicanas, entre ellas las de Tierra Santa. Visita lugares y se embarca en Siria hacia Nápoles, pero cerca ya de la costa de Palestina, es asaltado por una furiosa tempestad, que lo hace naufragar, con otros dominicos, y muere ahogado en 1237.

 

Fue venerado como santo sin ser canonizado y el papa León XII confirmó su culto el 10 de mayo de 1826.

 

En su honor, se le da el nombre al seminario dominico "Seminario Apostólico Dominicano Jordán de Sajonia", situado al lado del Convento de Santo Domingo Bogotá, Colombia por Fray Adalberto Ariza O.P. al lado del convento se sitúa el colegio Jordán de Sajonia

Patrono de los capellanes de Universidades

Dicen que Jordán de Sajonia es el Patrono de los Capellanes de Universidades, porque este santo sacerdote recibió de Dios unas cualidades admirables para lograr ejercer influencia entre los universitarios. Por nueve años había estudiado en la más famosa Universidad de La Sorbona en Paría, y allí aprendió muchas técnicas para lograr influir en favor de los estudiantes. Su gran preocupación fue siempre lograr hacer mejores a los que estudiaban en las Universidades. Un año predicaba la cuaresma en la Universidad de París y al año siguiente en la concurridísima Universidad de Bolonia y al tercer año se dirigía a predicar a la Universidad de Oxford, en Inglaterra, y en todas partes los frutos espirituales que cosechaba eran admirables. En la Universidad de Alemania conquistó para su comunidad al más grande sabio en ciencias naturales de su época, a San Alberto Magno. Y conquistó también a Pedro de Tarantasia, que llegó a ser después el Pontífice Inocencio Quinto. Un famoso profesor de universidad previno a sus alumnos para que no se dejaran convencer por los discursos de Jordán, pero al oírle uno de sus elocuentes sermones, se convirtió él también en uno de sus más fervientes admiradores.

Uno de los antiguos biógrafos, compañero suyo, dice: "Las casas religiosas donde habitaba el Padre Jordán parecían colmenas, por los muchos jóvenes que entraban a hacerse religiosos, y por los muchos que de allí salían para ser superiores de otras casas religiosas. Por eso él al llegar a un convento mandaba hacer muchos hábitos religiosos, teniendo confianza en que Dios le enviaría muy numerosas vocaciones, y así le sucedía en todas partes".

 

Fuente: Varias

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