Multitudinaria oración por la XXV Jornada Mundial de los enfermos

13 de Febrero 2017
 OAC - Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones
Multitudinaria oración por la XXV Jornada Mundial de los enfermos
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El señor cardenal Rubén Salazar Gómez Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, quien presidió la eucaristía celebrada el  sábado 11 de febrero en la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, elevó una oración por el consuelo de todos los enfermos.  

Cada 11 de febrero, fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia en todo mundo celebra la Jornada Mundial de oración por los enfermos. Por esta razón se celebró en la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, en Bogotá, una eucaristía presidida por el señor cardenal Rubén Salazar Gómez Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.  

Al iniciar la celebración el Señor Cardenal indicó que el 11 de febrero se honra a la Virgen María, bajo la advocación Nuestra Señora de Lourdes, pero es una  fiesta que tiene una característica especial, porque al mismo tiempo los papas han querido que sea la Jornada Mundial de Oración por los Enfermos. De esta manera, se debe tomar conciencia que los enfermos merecen todo nuestro respeto, cariño y ayuda. 

“La intervención de la Virgen Maria haga que todos nuestros enfermos, reciban especial consuelo por intersección  de nuestra Madre, y al mismo tiempo es la oportunidad de tomar conciencia que podemos también  estar enfermos mentalmente, tener un corazón alienado por el pecado, por eso debemos pedir a la Virgen que interceda por nosotros para poder estar sanos espiritualmente, para que podamos recibir el perdón y misericordia del Señor y de esa manera vivir como verdaderos hijos de Dios y hermanos  los unos de los otros”, afirmo el Señor Cardenal.

 

El Señor tiene misericordia de nosotros, no abandona al pecador sino que lo cuida

 

Durante la homilía el Señor Cardenal Salazar hizo referencia al pecado, “que consiste en desconocer que somos criaturas y somos pasajeros,  hoy estamos mañana no, nuestra vida esta limitada por el tiempo. No somos Dios, pero precisamente la serpiente le dice a Eva, serán como dieses, en el momento en que ustedes se  apoderen del fruto del árbol del bien y del mal. La tentación enorme que nosotros tenemos es la rechazar nuestra condición de criaturas y hacernos como Dios. Ser los dueños de nuestra vida decidir que esta bien y que esta mal y por lo tanto actuar siempre sin ninguna referencia a ese Dios que es amable”.

Las consecuencias de ese pecado según el Arzobispo de Bogotá, es que “al romper la relación Dios se rompe también con los demás, el pecado destruye porque al impedirnos reconocernos como criaturas, al hacernos creer irrisoriamente que somos Dios, estamos viviendo una realidad, en que por nuestra impotencia no somos capaces de  afrontar los verdaderos problemas y dificultades de la vida. Por eso el Señor tiene misericordia de nosotros, no abandona al pecador sino que lo cuida, Él camina con nosotros y es misericordioso”.

Para concluir el Señor Cardenal se refirió a la Virgen María, “ella fue quien escuchó la palabra de Dios y la aceptó,  abrió su corazón para que el Señor actuara en ella. Ella sigue permanentemente a Cristo hasta en la cruz y nos recibió a todos nosotros como sus hijos. Ella nos acompaña a cada uno de nosotros para que descubramos la presencia salvadora de Dios y podamos abrir el corazón a lo que el Señor quiere para nosotros”.

A continuación la homilía completa del señor cardenal Rubén Salazar Gómez Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: 

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