El "imperio de satanás" quiere destruirnos por eso debemos combatirlo a diario

19 de Enero 2017
El "imperio de satanás" quiere destruirnos por eso debemos combatirlo a diario
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En la eucaristía celebrada este jueves en la Casa Santa Marta, el papa Francisco centró su homilía en los espíritus del mal que intentan llevar al hombre por caminos equivocados.

El Santo Padre  habló esta mañana sobre el relato evangélico Marcos 3:7-12,  que narra de la gran multitud que seguía a Jesús con entusiasmo y que venía de todas las partes y como también los espíritus impuros reconocían que Jesús era el Hijo de Dios. “Esta es la verdad; esta es la realidad que cada uno de nosotros siente cuando se acerca a Jesús. Los espíritus inmundos buscan impedirlo, nos hacen la guerra”.

“¡Reza, porque estás en un camino equivocado!”, indicó Francisco. “Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es agnóstica, pero no cristiana. Cuando el Padre lleva a la gente a Jesús hay otro que te lleva a lo contrario y te hace la guerra desde dentro, y por eso San Pablo habla de la vida cristiana como de una lucha: una lucha de todos los días. ¡Una lucha!”. 

El Evangelio cuenta que eran enfermos que buscaban sanarse. Pero también había personas a las que les gustaba escuchar a Jesús, porque hablaba no como sus doctores, sino que hablaba con autoridad y esto tocaba el corazón. Esta multitud venía espontáneamente, comentó el Santo Padre con algo de  ironía, “no la llevaban en los autobuses, como hemos visto muchas veces cuando se organizan manifestaciones y muchos tienen que ir allí para verificar la presencia, para no perder los puestos de trabajo. Esta gente iba porque sentía algo al punto que Jesús tuvo que pedir una barca para ir un poco lejos de la orilla”.

Esta gente “iba allí porque sentía algo” y Jesús se ve obligado a tomar una barca y alejarse un poco en el lago. “Algunos eran curiosos, pero estos eran los ascetas, la minoría. Era el Padre que llevaba a la gente hasta Jesús. A tal punto que Jesús no permanecía indiferente, como un maestro estático que decía sus palabras y después se lavaba las manos. Esta muchedumbre tocaba el corazón de Jesús”.

Francisco explicó que ante esta realidad “Jesús estaba conmovido, porque veía a esta gente como ovejas sin pastor” y “el Padre, a través del Espíritu Santo, lleva a la gente a Jesús”.

Así mismo, recordó que Jesús vino para “destruir a satanás”  Se trata de una lucha “para vencer, para destruir el imperio de satanás, el imperio del mal”. Y para eso “ha venido Jesús, ¡para destruir a Satanás! Para destruir su influencia sobre nuestros corazones”. Por tanto, el Padre “lleva a la gente a Jesús” mientras que el espíritu del mal “buscar destruir, ¡siempre!”. El Santo Padre ha invitado a interrogarse: ¿yo siento esta lucha en mi corazón? ¿Entre la comodidad o el servicio a los otros, entre divertirme un poco o hacer oración y adorar al Padre, entre una cosa y otra, siento la lucha? ¿Las ganas de hacer el bien o algo que me para, me vuelve escéptico? ¿Yo creo que mi vida conmueva el corazón de Jesús?.

Finalmente el papa aseguró que no son los argumentos “apologéticos” los que hacen mover a las personas, sino que “es necesario que sea el Padre el que te lleve a Jesús”. “Que cada uno de nosotros busque en su corazón cómo va la situación allí. Y pidamos al Señor ser cristianos que sepan discernir qué ocurre en el propio corazón y elegir bien el camino en el que el Padre nos lleva a Jesús”, invitó Francisco.

Imágenes: La voz de la Iglesia

Fuente: ACI Prensa

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